De Mónaco a Menorca
De Mónaco a Menorca

Si ya conocers Mónaco, te recomiendo viajar a Menorca. Es evidente que el mayor reclamo de Menorca es su oferta de sol y playa. Pero, sin necesidad de renunciar a ello, la mediana de las Baleares ofrece además muchísimas otras posibilidades para los turistas que deseen visitar la isla fuera de temporada alta. Desde hace algún tiempo, la oferta de vuelos fuera de la época estival está creciendo progresivamente, en un esfuerzo por incentivar la afluencia de visitantes en primavera, otoño e incluso invierno.

Hay dos razones fundamentales por las que visitar Menorca fuera de temporada alta es una excelente opción, y ambas van de la mano: la menor cantidad de gente y el significativo ahorro económico. Teniendo en cuenta el clima templado característico de las Baleares, podemos disfrutar del agua de sus playas a partir de mayo —y hasta octubre— sin temor a congelarnos. Si acudimos a ellas fuera de la época estival, las encontraremos prácticamente vacías, con el encanto añadido que ello implica.

En cuanto a los precios de la mayoría de servicios ofertados, la reducción de su coste es bastante significativa en comparación con los precios veraniegos, si buscas hoteles con encanto. —enfocados sobre todo al turista extranjero, que tiende a gastar más—. Así, podremos hospedarnos en alojamientos de ensueño por precios muy asequibles, deleitarnos con la variopinta y deliciosa gastronomía a precios populares o realizar muchas más actividades sin que nuestro bolsillo sufra por un desembolso desorbitado.

Actividades deportivas y culturales

Sin duda, uno de los mayores alicientes de la isla fuera de temporada alta es la gran variedad de actividades que ofrece relacionadas con el deporte y la cultura. Además, y siguiendo con la ventaja descrita arriba, estas nos resultarán mucho más baratas que en verano —como en el caso del submarinismo o las rutas en kayak—. De hecho, el turista agradecerá realizar muchas de estas actividades —como el senderismo o la equitación— con menos calor, sobre todo si el viaje se realiza en familia e incluye niños o personas mayores.

Aprovechamos para recomendar una de las rutas a pie con más solera de Menorca, el Camí de Cavalls. Se trata de un sendero que circunda toda la isla y que transcurre en paralelo al litoral. Atraviesa barrancos y humedales, distintos faros y calas, conecta las antiguas torres (o atalayas), etc. En definitiva, es una ruta completísima que permite contemplar sin prisas la belleza de la isla, y a la que puede accederse desde muy distintos puntos y cuando se desee.
El ritmo auténtico de la isla

La vida en Menorca se caracteriza por ser sosegada y tranquila, cualidades que difícilmente pueden apreciarse durante los meses de temporada alta. Esta es otra de las razones cruciales por las que visitar la isla durante el resto del año es todo un privilegio: podremos palpar la verdadera atmósfera en la que viven los menorquines. Para ello, nada mejor que dejarnos caer por sus encantadores pueblos y ciudades, relajarnos y contemplar cómo la vida transcurre a fuego lento, sin urgencias ni aglomeraciones que nos impidan ver la esencia de Menorca.

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